Manejar bien el balón en un partido depende de usar bien los pies. Cuanto mejor golpees el balón y con más precisión, más valdrás como jugador.
Hay varios tipos de golpeo que todo jugador debe aprender para mejorar. Juegues donde juegues, dominarlos te hará más eficaz en el partido.
Pase con el interior
De todos los tipos de golpeo, este es el que más usan los jugadores para pasar el balón a un compañero. Algunos expertos dicen que se usa alrededor del 70 % del tiempo en un partido. Por eso es uno de los golpeos que más conviene trabajar en los entrenamientos.
El jugador golpea con el interior del pie la parte central del balón y lo empuja hacia un compañero. Como casi siempre se usa en distancias cortas, lo importante es la precisión, no la potencia. Es fácil de aprender, así que hasta los más pequeños lo pueden usar bien.
Golpeo con el empeine
Igual que el pase con el interior, el golpeo con el empeine usa la parte superior del interior del pie. Pero se hace con mucha más potencia y sirve sobre todo para tirar a portería o dar pases largos. A los principiantes les cuesta más dominarlo con precisión.
Para golpear con el empeine del pie derecho, el jugador avanza corriendo y coloca el pie de apoyo junto al balón. Después, balancea la pierna de golpeo y le pega al balón. La parte superior del pie, la de los cordones, es la que contacta con el balón. Mantén siempre el tobillo firme al golpear con el interior del pie.
Para empezar, lo mejor es practicar el golpeo con el empeine con pases precisos a un compañero parado. Cuando los jugadores tiren mejor, pueden practicarlo con un compañero en movimiento.
Golpeo con el exterior
Como su nombre indica, se golpea con el exterior del pie. Cuesta aprenderlo, pero una vez dominado puede ser el golpeo más versátil. De hecho, los profesionales lo usan para pases cortos, para tirar e incluso para sacar córneres.
El golpeo con el exterior se usa a menudo para suplir las carencias de la pierna mala. También sirve para darle efecto al balón cuando hace falta. Por eso es un recurso muy útil cuando tienes que marcar desde un ángulo complicado o con la pierna «mala».
La técnica consiste en llegar al balón con zancadas largas y golpearlo con el exterior del pie. Mantén el tobillo firme al golpear.
Taconazo
El taconazo es un golpeo muy particular y, además, una gran forma de despistar a un defensor. Bien usado, deja a la defensa sin saber hacia dónde irá el balón y puede acabar en gol.
Jugadores como Cristiano Ronaldo y Roberto Firmino han usado el taconazo de forma inesperada y efectiva en muchas ocasiones.
El taconazo se usa sobre todo para pasar y no es fácil de controlar. Consiste en pasar el pie por encima del balón y empujarlo con el talón hacia un compañero o hacia la portería.
Puntera
Cuando enseñan a golpear el balón, la mayoría de entrenadores piden a los jugadores jóvenes que no le den con la puntera.
El motivo es que puede provocar lesiones en el pie. Además, a los principiantes les cuesta mucho controlar el balón con la puntera. Pero bien usada puede ser muy eficaz, porque al rival le cuesta mucho anticiparla.
A medida que los jugadores ganan experiencia y control, la puntera puede venir bien en muchas situaciones. Puedes usarla para despejar un balón sobre la línea de gol en el último momento o para tocarla hacia un compañero en un espacio reducido. Incluso puedes usarla para engañar al portero en un penalti.
Eso sí, hace falta practicar y ser preciso para golpear bien con la puntera sin hacerte daño. Todo el pie tiene que funcionar como un bloque sólido y golpear el balón como un martillo. Apunta al centro del balón para que vaya raso. Para levantarlo, golpea en la mitad inferior.
Volea
En la volea, el jugador golpea el balón antes de que toque el suelo. Como el pie contacta mejor con el balón, es un golpeo muy potente. Pero hace falta buena técnica y buen timing para hacerlo bien.
La clave es anticipar por dónde va a venir el balón y plantar el pie de apoyo paralelo al punto donde va a caer. Lo ideal es golpear el balón en el centro para que vaya donde quieres. Si le das abajo, se irá demasiado alto; si le das arriba, se irá al suelo.
La media volea consiste en golpear el balón justo después de que bote. La usan mucho los porteros en los saques y también los centrocampistas. Eso sí, exige más precisión y concentración.
Cuando llega un balón a la altura de la cintura por un lado, el jugador puede rematar con una volea lateral. La chilena es una forma espectacular de volea que se usa a menudo para rematar a portería.

Para practicar este golpeo, el entrenador de fútbol 3 en 1 de Open Goaaal es una gran opción. La volea es imprevisible, y el rebotador mantiene el balón en juego para que aproveches al máximo el tiempo de práctica.
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Tiro libre
El tiro libre no es un tipo de golpeo como tal, pero es una parte fundamental del fútbol. Es un lanzamiento sin oposición que se concede a un equipo cuando el rival comete una falta o infringe el reglamento.
Se lanza desde el punto exacto donde se cometió la falta. Además, el reglamento recoge otras infracciones que también se castigan con tiro libre.
Los tiros libres pueden ser directos o indirectos. El directo da al equipo una gran ocasión de marcar, porque el balón puede entrar en la portería sin tocar a ningún otro jugador. En el indirecto, el balón tiene que tocar a otro jugador antes de entrar.
Conclusión
Estos son algunos de los tipos de golpeo más habituales en el fútbol. Si aprendes los distintos golpeos, estarás mejor preparado para lo más importante del fútbol: meter el balón en la portería.
Lo mejor es empezar por lo básico y aprender a usar bien el interior y el exterior del pie antes de probar los golpeos más difíciles.
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